lunes, 1 de julio de 2013

Disco...nexo

Una nota suena raro, y sin embargo, la música brota más que nunca.

El aparato compositor está expuesto, sensible, en carne viva.

La musa, un lujo entre tanta vulgaridad, oscila entre lo palpable y lo infinito.

Ese sinfín de contrastes es parte de su encanto.

Los dedos no pueden más. Queman cuerdas persiguiendo el estímulo.

Surge un esfuerzo por encontrar una melodía más armoniosa.

La esperanza de que la tranquilidad también te pueda acercar.

Pero lo tranquilo-armónico no es sin la energía que grita al cuerpo.

No dejes de tocar, 
no dejes de bailar, 
que esta pieza dura un chasquido,
¡pero nos une eternamente!

domingo, 23 de junio de 2013

Palabras bajo un burka

Bien visto, un burka puede ocultar aquello que hace ruido en la comunicación, dejando bien clarito el mensaje.
Al-Amar, pensador árabe contemporaneo



jueves, 20 de junio de 2013

Naufragio

"And I know what I have to do now. 
I gotta keep breathing. 
Because tomorrow the sun will rise. 
Who knows what the tide could bring?"
Chuck Noland - Cast Away



Algunas personas invitan a naufragar.
Algunos naufragios llevan a la Nada.
Algunos llevan a continentes inimaginables.
Algunos nos arrojan a las costas de personas increíbles.


domingo, 20 de enero de 2013

El verdulero de todos los días

Todos los días, inevitable, implacable, indiferente, como un gran telón de fondo de nuestras vidas, el mundo avanza. Nada puede detenerlo, o al menos, nada que no implique exterminarnos por completo como género humano. Me pregunto si estas personas reflexionarán acerca de estas cuestiones, o si vivirán inmersos en sus cotidianidades. 

- Hola, que tal. Dígame.
- Sí, estaba buscando unas manzanas bien dulces. ¡No como las las que llevé la vez pasada, eh! Eran arenosas. ¡Dame unas buenas! Un kilo.

Manzanas dulces o arenosas. A veces envidio a la gente preocupada por las cuestiones más banales. Tal vez por suponer que viven así. Que esta señora vive su vida inauténticamente. ¿Tendrá momentos de reflexión? Recuerdo aquello que leí una vez de un tal Heidegger: que la vida inauténtica nace del ocultamiento de lo terrible de nuestra condición, mientras que la autenticidad consiste en reconocer que somos un "ser para la muerte", única vía de acceso a la libertad. 

- ¿Qué más?
- Dame medio kilo de kiwis.

Qué extrañeza me produce este mundo. Su indiferencia. No se si se debe a los efectos de un sistema que solo está interesado en producir mercancías y generar consumidores de tales mercancías. Y que por consiguiente genera una alienación tal que puede llegar a tornarnos idiotas, que solo viven para consumir, indiferentes a lo importante, indiferentes al Otro. Sin embargo, yo aun pienso. Y se que no soy el único. Tal vez sea el único verdulero. No obstante, aún quedan esperanzas.

- ¿Qué más?
- ¿Tenés peras?
- Sí. ¿Cuánto?
- A ver... quiero verlas pri...
(niiiiiiinuuuuuuuú-niiiiiiinuuuuuuuú-niiiiiiinuuuuuuuú-niiii....)
- ¡Ay! ¡Estas sirenas son insoportables! Te decía que quiero verlas primero. No sea cosa que estén machucadas.

La señora con sus peras. Algún pobre tipo en la ambulancia. Dos segmentos que se cruzan en un punto. Quizás uno de los segmentos termine cerca del punto de cruce. Es un buen dibujo de la vida. Un cúmulo de segmentos en un espacio.

- Mire. ¿Le parecen bien?
- ¿Son dulces?
- Sí.
- Dame... dos!
- ¿Qué más?
- Dame medio de naranjas... como para jugo.

Impresionante. La sirena solo produjo una ligera molestia en algunos de los clientes. Ya todos volvieron a lo suyo. ¡Te podes estar muriendo en una ambulancia mientras la gente elige frutas!
Es curioso formar parte de ese telón de fondo de otras vidas. Esa escenografía que no se inmuta por nada. Da igual si antes de ayer te vi reír, si ayer te quitaste la vida, si aún persiste el eco de tu disparo, si hoy algunos recuerdos llegan con fuerza. No importa, el mundo se despierta igual, con gente que quiere comprar sus manzanas, sus peras, sus naranjas.

- ¿Qué más?
- ¿A cuánto está el kilo de tomates?
- Quince pesos.
- ¡¿Cuánto?! ¡¿Tiene pepitas de oro?! Dame medio kilo.

Pepitas de oro. La mercancía a la que remiten todas las mercancías: el capital. Da igual el oro que los tomates. O no. El oro brilla más. La subjetividad puesta al servicio del dominio de lo ente. Y por supuesto, de la explotación del hombre por el hombre.

- ¿Qué más, señora?
- Creo que nada más... A ver... ¡Ah, sí! Casi me olvido. ¡Limones! ¿Cuánto el kilo?
- Diez.
- ¡Dios! Dame dos limones.

Dios murió, hace rato. Pero algunos se resisten a velarlo. La modernidad, que sacó al Hombre del letargo religioso medieval para ponerlo en el centro de la escena, que lo hizo dueño de su historia, no consiguió erradicar esa necesidad de crear un Dios. Que se yo. La figura protectora-castigadora paternal es esencial en nuestra constitución psíquica. Por otra parte, es bueno tener un depositario del destino individual y grupal. Alguien a quien responsabilizar.

- ¿Algo más?
- No. ¿Cuánto es?
- Treinta y siete con cincuenta.
- ¡Qué bárbaro! Y después dicen que no hay inflación. ¡Así no se puede vivir!

domingo, 23 de diciembre de 2012

Creeps

When we were here before
We looked us in the eye
We're just like the angels
Our skin makes us smile
We float like the feathers
In a beautiful world
We're so very special
We're so fucking special

And we're creeps
We're weirdos
What the hell are they doing here?
We do belong here

We do care if it hurts
We don't have control
We have a perfect body
We have a perfect soul
We do really notice when we're not around
We're so very special
We're so fucking special

And we're creeps
We're weirdos
What the hell are they doing here?
We do belong here

We're running out the door
We're running out
We run run run run
Run

Whatever makes us happy
Whatever we want
We're so very special
We're so fucking special

And we're creeps
We're weirdos
What the hell are they doing here?
We do belong here
We do belong here

(Creep - Radiohead)