Hoy cumple años la más testaruda de todas. Esa mujer empecinada en divertir y divertirse.
Esa que no solo le devuelve la sonrisa a la Huesuda sino que la hace descostillar de la risa.
Ni Alberto Castillo imaginó que alguien pudiera encarnar su poesía de manera tan radical: según me transmitió hoy van 93 años del primero de los cuatro días.
Hoy brindan el chancho y la mariposa por Paulita. Por "La Piba". Yo también.
¡A tu salud abuela! Por tus inacabables ganas de seguir robando sonrisas.
De todo un poco: ilusiones, desilusiones, realidades y palabras que mejor sacar afuera que dejar tejiendo en la cabeza...
lunes, 29 de junio de 2015
sábado, 27 de junio de 2015
lunes, 15 de junio de 2015
lunes, 13 de abril de 2015
Tu voz en la garganta
Tengo un nudo en la garganta... otra vez sin poder decir, solo que ahora no va a ocurrir como tantas veces, que tus palabras vengan tan a la medida de lo que siento y pienso que parezcan hechas para mi.
Seguro estoy exagerando. Vas a seguir diciendo, iluminando, denunciando cuanta injusticia detectes. Y sobre todo, vas a seguir seduciendo, incomodando, pintando con las palabras, haciéndolas mías otra vez.
Especialmente van a seguir gritando tus cuentos para despertar, cuentos que delatan otros cuentos, esos que nos quieren dormiditos y consumiendo, soñando y produciendo.
Pero ¿de qué me quejo?, si hace tiempo que disfruto de algo inédito en mis lecturas: cuando te leo, te escucho. No metafóricamente. Escucho tu voz, con tus pausas, con tus tonos, con tu mirada. Estoy seguro que no soy el único al que le pasa esto. Y creo que eso es lo que haces mejor: darnos tu voz.
Es más, si te descuidas hasta te robo ese chanchito con el que firmas.
No tengo frases para citar en este momento. Solo un recuerdo, con tu voz obvio, sobre aquella ventana sobre la memoria, solo que ahora el alfarero que se retira sos vos, y nos dejas tantas piezas lindas que ni ganas de estrellarlas contra el piso tenemos... pero la tradición manda y como tan bien la pintaste, eso es la memoria: pedacitos de las piezas fundamentales mezcladas en la propia arcilla.
Seguro estoy exagerando. Vas a seguir diciendo, iluminando, denunciando cuanta injusticia detectes. Y sobre todo, vas a seguir seduciendo, incomodando, pintando con las palabras, haciéndolas mías otra vez.
Especialmente van a seguir gritando tus cuentos para despertar, cuentos que delatan otros cuentos, esos que nos quieren dormiditos y consumiendo, soñando y produciendo.
Pero ¿de qué me quejo?, si hace tiempo que disfruto de algo inédito en mis lecturas: cuando te leo, te escucho. No metafóricamente. Escucho tu voz, con tus pausas, con tus tonos, con tu mirada. Estoy seguro que no soy el único al que le pasa esto. Y creo que eso es lo que haces mejor: darnos tu voz.
Es más, si te descuidas hasta te robo ese chanchito con el que firmas.
No tengo frases para citar en este momento. Solo un recuerdo, con tu voz obvio, sobre aquella ventana sobre la memoria, solo que ahora el alfarero que se retira sos vos, y nos dejas tantas piezas lindas que ni ganas de estrellarlas contra el piso tenemos... pero la tradición manda y como tan bien la pintaste, eso es la memoria: pedacitos de las piezas fundamentales mezcladas en la propia arcilla.
viernes, 30 de enero de 2015
sábado, 17 de enero de 2015
martes, 6 de enero de 2015
Taller Humano: Pesadumbre
Un día una decepción, una luz mal vista
un día una lágrima no llorada
un sonido no expulsado utilizando las cuerdas debidamente, vocales.
un deseo, una curva no aprovechada, un sentir ahí
y una noche mal llevada y una raíz que no fue regada.
ahora siento y veo
ahora me libero
recupero esa torsión inicial.
el color opuesto,
el brillo que me dice que lo anterior era necesario.
hoy me levanto.
(Alejandro Gomez)
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